Pintura:
Historia: Hasta el siglo XX, la pintura se apoya, en el arte del dibujo. En occidente, la pintura al fresco, que alcanzó su mayor grado de desarrollo a finales de la edad media y durante el renacimiento, se basa en la aplicación de pintura sobre yeso fresco o seco. Otra variedad antigua es la pintura al temple. Otras técnicas de pintura son el esmalte, la encáustica, la grisalla y la acuarela. En los últimos años se ha extendido el uso de las pinturas acrílicas, con base de agua, de rápido secado y que no se oscurecen con el paso del tiempo.
En el renacimiento, la pintura al fresco en muros y techos cedió el paso a la pintura de caballete al óleo, pero se reactualizó en el siglo XX con las obras de los muralistas mexicanos.
Las pinturas más antiguas que se conocen fueron realizadas en las paredes de las cuevas que servían de abrigo a la especie humana hace treinta mil años, durante el periodo paleolítico.
En algunas zonas, como el litoral mediterráneo, el desarrollo de la pintura siguió en el periodo neolítico.
Las más antiguas manifestaciones y las de mayor relevancia se encuentran en España y Francia, se corresponden con el periodo de transición del Paleolítico al Neolítico.
Los romanos admiraban la pintura griega tanto como la escultura, y animaban a los artistas que trabajaban para ellos a hacer copias de obras griegas especialmente famosas o populares.
Las muestras de pintura paleocristiana datan de los siglos III y IV y son los frescos de las tumbas, en los que se representan escenas del Nuevo Testamento, cuya característica son ciertas estilizaciones y convencionalismos artísticos procedentes del mundo clásico.
La pintura barroca del siglo XVII se caracteriza por el gran drama, los colores ricos e intensos, y fuertes luces y sombras.
El rococó es un estilo más ligero y festivo, muy adecuado para la decoración de las residencias parisinas.
En la segunda mitad del siglo XVIII la pintura experimentó una revolución, cuando el neoclasicismo vino a sustituir al exuberante estilo rococó. Se publicaron libros con dibujos de antiguas construcciones que los arquitectos ingleses y franceses copiaron.
En el siglo XIX se producen dos movimientos opuestos en la pintura:
Pintura neoclásica: se basa en la razón.
Pintura romántica: se basa en los sentimientos.
El arte abstracto, que abarca varios estilos bien definidos, empezó a desarrollarse en Alemania, Estados Unidos, Rusia y los Países Bajos durante la segunda década del siglo XX. Sus pinturas de cuadrículas, poniendo de relieve la bidimensionalidad del plano pictórico, y sus teorías estéticas fueron la base del desarrollo de la abstracción geométrica
En 1924 André Bretón presentó un manifiesto dando el nombre de surrealismo al movimiento que proclamaba la superioridad del inconsciente y el papel de los sueños en la creación artística.
En la década de 1980 varios artistas jóvenes, europeos y americanos, se rebelaron contra la pureza formalista, impersonal y austera, de gran parte del arte abstracto. El resultado fue un resurgimiento de la pintura figurativa y narrativa llamado neo-expresionismo.
Técnicas:
La témpera: Es un medio similar a la acuarela, pero tiene una "carga" de talco industrial o blanco de zinc, esta carga adicional al pigmento le da su carácter opaco y no translúcido como la acuarela, sin embargo tiene la virtud de dar tonalidades claras sobre una oscura, cosa que en la acuarela "clásica" es incorrecta, a ese defecto en la acuarela se le denomina "acuarela opaca" o "muerta". La fórmula de la tempera también lleva goma arábiga, miel y a veces hiel de buey para tener más fluidez en el recorrido del pincel. Es a su vez un medio muy eficaz para complementar dibujos y hacer efectos de trazo seco o de empaste.
Acrílicos: El ácido acrílico es un compuesto químico. En su estado puro, se trata de un líquido corrosivo, incoloro y de olor penetrante. Es miscible con agua, alcoholes y cloroformo.
Pasteles: La técnica de pintura al pastel consiste en la utilización de unas barras de colores similares a las tizas escolares pero que se diferencian de éstas en que, en su composición, llevan una alta proporción de pigmento que se mezcla con cola y en ocasiones yeso. De esta manera se consiguen colores luminosos, intensos y bien saturados.
Temple: Es una mezcla de agua, clara y yema de huevo y aceite, también se puede agregar un poco de barniz, con este procedimiento se logra mayor firmeza o agarre y un secado más rápido, sin embargo el acabado es más impermeable. En lugar del agua se puede emplear leche. Todo esto se mezcla con el pigmento hasta crear una pasta similar a la del óleo y se trabaja de la misma forma en cuanto a la secuencia. Su fondo de aplicación puede ser la tabla, el lienzo o el.
Óleo: su pastosidad, por su admirable libertad ya que su secado es gradual se puede hacer esfumados y mezclas sobre el mismo lienzo o soporte. Lo más empleado es el término "graso sobre magro". Las primeras etapas deben tener más color que aceite para que el exceso no dañe la estructura de la tela, y para evitar que estas primeras capas generen filtraciones sobre las últimas capas, dando un aspecto grasiento y perjudicial para la conservación posterior del cuadro, ya que en los excesos de aceite está el problema del amarilleo.
La Superficie: La pintura puede ser expresada sobre una gran variedad de superficies. Estas pueden tener características distintas, como lo son la textura y absorción. Hay formas de sacar provecho al medio y a la superficie, por ejemplo, el muro preparado para el fresco es muy absorbente, para realizar transiciones suaves se debe tener una pronta ejecución, tener los colores listos y tomar el tiempo primero para realizar los difuminados.